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La transcreación como servicio de valor añadido

En entradas anteriores se ha definido la transcreación y se ha distinguido de la localización. Sin embargo, a estar alturas, puede ser que alguien se esté todavía preguntando lo siguiente: “¿en qué se diferencia transcrear de traducir bien de toda la vida?”.

Dado el creciente interés generado por la transcreación, y dada la falta de un consenso en torno a su definición, es común encontrar a muchos profesionales de la traducción que consideran que la transcreación es tan solo una forma de decir “traducción” de una forma pomposa e, incluso, “acomplejada”.

Es, por tanto, necesario definir cuáles son las características de la transcreación tal y cómo la tratamos en TRANSCREAWEB:

  1. Ámbito de especialidad: La transcreación está íntimamente vinculada al ámbito empresarial y corporativo (marketing y publicidad) y, en general, a las industrias creativas.
  2. Tipo de textos: Los textos más susceptibles de ser transcreados son aquellos que combinan diferentes elementos semióticos, como imagen, sonido, diseño, etc. Por ejemplo, textos publicitarios o textos destinados a la difusión web.
  3. Formación: Aún no se ha definido un conjunto de competencias que deban adquirirse para transcrear ni se ha incorporado plenamente en la formación en Traducción e Interpretación. Quizá esta sea una de las razones que hacen que una parte de los profesionales rechace el término.

Sin embargo, hay un cuarto aspecto que distingue a la transcreación de la traducción: se trata de un servicio de valor añadido. La transcreación implica ir “un paso más allá de la traducción”. Incluso estándares como la norma ISO 17100:2015 (AENOR, 2016) reconocen a la transcreación como un servicio de valor añadido en traducción, con sus propias características. Se trata de diversificar el perfil del traductor, de incorporar características de otros perfiles como la publicidad, el marketing, el copywriting o la comunicación.

La industria de los servicios lingüísticos se está transformando constantemente, y la aparición de nuevos perfiles es continua. Por ejemplo, también hemos sido testigos de la aparición de la localización y la posedición como una actividad más dentro del mercado de los servicios lingüísticos. La transcreación, como una diversificación más dentro de la traducción, ha llegado, y lo ha hecho para quedarse.

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